Si hay un periódico que define el género de la “prensa rosa” en Chile, ese es Las Últimas Noticias. Conocido popularmente como LUN, con más de un siglo de historia, este diario se ha ganado un lugar particular en el paisaje mediático nacional, alejado de la formalidad de otros títulos y mucho más cercano al lenguaje de la calle.
Origen y trayectoria de Las Últimas Noticias
LUN fue fundado el 15 de noviembre de 1902 por Agustín Edwards Mac-Clure, dueño de El Mercurio, tras un viaje a Estados Unidos en el que conoció los avances de la prensa de ese país. Desde entonces, el diario es propiedad de El Mercurio S.A.P., lo que lo integra al conglomerado de medios más grande de Chile.
A lo largo de su historia ha pasado por varias transformaciones de formato. En 1928, bajo la dirección de Byron Gigoux James, el diario cambió del formato broadsheet al formato tabloide, un cambio de identidad visual que lo acercaría a su estilo actual: directo, visual y de fácil consumo.
Curiosamente, LUN también es el origen de otro medio chileno conocido: en 1931, el exceso de información generado por la caída del gobierno de Carlos Ibáñez del Campo obligó a crear una “segunda edición” del diario, que con el tiempo se convertiría en el actual vespertino La Segunda.
Un estilo propio: cercanía y chilenismos
La característica más distintiva de Las Últimas Noticias es su forma de comunicar. El diario utiliza un lenguaje coloquial, cargado de chilenismos, lo que le da una gran cercanía con la clase media, el segmento de mercado al que apunta. Esta decisión editorial no es casual: es la base de su identidad y de la fidelidad de sus lectores durante décadas.
Contenido: espectáculo, farándula y vida cotidiana
A diferencia de los diarios tradicionales centrados en política o economía, el contenido de LUN se centra principalmente en la crónica del entretenimiento y la actualidad televisiva, un estilo de periodismo conocido como prensa rosa o prensa de farándula, un término que —aunque a veces usado de forma despectiva— describe el foco del diario en la vida de personajes públicos y celebridades.
Con el correr de los años, el diario también pasó por cambios de enfoque temático: se transformó en un matutino dirigido a la clase media, con fuerte énfasis en temas policiales, modelo que le trajo gran éxito durante buena parte del siglo XX.
Suplementos que marcaron época
Parte del atractivo histórico de LUN estuvo en sus suplementos, que diversificaron su oferta más allá de la noticia diaria:
- Reportajes: el suplemento dominical de entrevistas y notas culturales, que ha tenido distintos nombres a lo largo de los años —Bloque Dominical, Segundo Cuerpo, Cuerpo 2— hasta adoptar el nombre de Reportajes en marzo de 1994.
- Primera Fila (1989-2010): suplemento de espectáculos sucesor de Candilejas, publicado los viernes.
- La Gaviota (1983-1996): suplemento diario editado durante el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.
- Revista M (2009-2017): suplemento femenino, antes conocido como “Revista Mía”.
Además, durante los años 80 el diario fue un referente para los amantes del cómic, publicando tiras como Ñoñobañez, Calvin y Hobbes y Condorito.

Un medio que se adaptó a su tiempo
Con el retorno a la democracia en Chile, el panorama mediático cambió: los sectores populares cobraron más relevancia, lo que se reflejó en el alza de circulación de diarios como La Cuarta entre 1990 y 1995, obligando a LUN a competir en un mercado cada vez más segmentado.
Hoy, LUN mantiene su presencia digital a través de lun.com, sumando la versión impresa a una oferta online que sigue apostando por el entretenimiento, la farándula y un tono cercano al lector chileno.



